carencias nutricionales.
Diferentes enfermedades
La enfermedad de Crohn consiste en la inflamación crónica de la parte final del intestino delgado. La colitis ulcerosa, llamada también "rectocolitis hemorrágica", afecta al colon (intestino grueso) y al recto. El síndrome del colon irritable, o colopatía funcional, se traduce por una alternancia de diarrea y de estreñimiento acompañada de síntomas como la ansiedad.
Causas posibles. Estas enfermedades todavía no tienen explicación. solo existen hipótesis, actualmente en estudio. Si bien la inflamación generalizada de la pared intestinal hace pensar que la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa son de origen autoinmune (el sistema inmunitario reacciona contra el propio organismo), también se plantea que pueden ser resultado de una infección vírica o bacteriana. Entre los factores desencadenantes del síndrome de colon irritable, se habla de estrés, de la ansiedad y de una alimentación pobre en fibra.
Tratamiento de fondo. Debido a la gravedad potencial de las complicaciones de la enfermedad de Crohn y de la colitis ulcerosa (anemia, carencias, hemorragias, etc.), el tratamiento alopático está delo todo recomendado una vez realizado el diagnóstico. Varía según la enfermedad y, sobre todo, según los síntomas observados. El objetivo es reducir los síntomas producidos por la inflamación (antiinflamatorios y, en ocasiones, inmunosupresores). El síndrome del colon irritable no conlleva, por su parte, ningún riesgo de complicación. A veces se recetan medicamentos (antiespasmódicos, por ejemplo) durante poco tiempo.
Reglas alimentarias
Las dificultades de asimilación de los alimentos producidas por estas enfermedades exigen vigilar de cerca la alimentación. El alcohol, las fibras crudas, los productos con cafeína y los alimentos que fermentan en el intestino (legumbres, col, cebolla, por ejemplo) deben evitarse. En cambio, opte por tomar huevos, pescado, pollo, carnes no grasas y todos los alimentos que contengan fibras solubles (fruta fresca y frutos secos, verdura de hoja verde).
Beber mucha agua, fraccionar la alimentación en cinco comidas más pequeñas y masticar bien facilita también el funcionamiento del intestino.
La contribución de las medicinas naturales
La homeopatía
Las sustancias utilizadas por los homeópatas varían según los síntomas observados. A modo de ejemplo, Argentum nitricum reduce las alternancias de diarrea y estreñimiento, Cantharis se receta cuando se tiene sensación de ardor intestinal y Arsenicum album trata las diarreas acompañadas de ansiedad.
La fitoterapia
La raíz de boswellia, la caléndula o la manzanilla alemana pueden ayudar a desinflamar el intestino. El té puede aliviar las diarreas asociadas a la enfermedad de Crohn. El jenjibre y el hinojo se recetan a veces contra las náuseas y el vientre hinchado. La fórmula llamada Bastyr o de Robert, com9puesta entre otros de malvavisco, índigo, olmo, equinácea y geranio, es recomendada por algunos profesionales en la enfermedad de Crohn y en la colitis ulcerosa, pero no se han realizado estudios clínicos al respecto. La menta piperita tiene la propiedad de calmar los síntomas del síndrome del colon irritable.
La naturopatía
Los naturópatas aconsejan tomar alimentos ricos en fibras solubles, yogur, y beber mucha agua. consideran que las enfermedades intestinales crónicas están a menudo relacionadas con intolerancias alimentarias y desaconsejan los productos lácteos (excepto el yogur) y los alimentos a base de trigo. A veces establecen regímenes de evicción. Estos terapeutas insisten en la importancia de tomar suficientes alimentos ricos en Omega 3 (pescado, aceites de colza, nuez, soja, etc.).
Los suplementos nutricionales
Se han estudiado muchos suplementos nutricionales relacionados con las inflamaciones intestinales, en particular los que refuerzan la flora intestinal. Los productos llamados "prebióticos", que estimulan el desarrollo de la flora intestinal, se pueden probar: la ispágula, el salvado y la cebada germinada parecen alargar la duración de los periodos de remisión y reducir los síntomas leves. Al restablecer la flora intestinal, muy disminuida por estas enfermedades, las bacterias llamadas "probióticas" (Lactobacillus, Bifidobacillus) permiten restaurar la capacidad digestiva del intestino. Utilizados en virtud de una posible acción antiinflamatoria, en ocasiones se proponen los aceites de pescado.
Los métodos de relajación
Parámetro importante en la evolución de las inflamaciones crónicas del intestino, el estrés puede empeorar las crisis o aumentar su frecuencia. Entre las técnicas de control del estrés, el yoga, el biofeedback, la hipnoterapia y la sofrología son las más aconsejadas. En el síndrome del colon irritable, las psicoterapias parecen dar buenos resultados, así como la práctica de una actividad física.
La medicina china
Los profesionales de la medicina china pueden tratar estas afecciones con la farmacopea china. Algunas prescripciones clásicas muestran una buena eficacia en caso de enfermedades intestinales. |